Centro Escolar Presidente Lázaro Cárdenas
Izúcar de Matamoros, Puebla
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"La disciplina es el mejor amigo del hombre, porque ella le lleva a realizar los anhelos más profundos de su corazón"

 

 

Las capas de la Tierra

 

 

Litosfera

 

Composición y estructura

La composición de la Tierra en masa se conforma de diferentes elementos químicos, entre otros:

  • Hierro: 34,6 %
  • Oxígeno: 29,5 %
  • Silicio: 15,2 %
  • Magnesio: 12,7 %
  • Níquel: 2,4 %
  • Azufre: 1,9 %
  • Titanio: 0,05 %
  • Otros elementos: 3,65 %


Cambio constante de la Litosfera:

 

La Tierra tiene una estructura diferenciada por capas. Estas capas poseen distintas composiciones químicas y comportamiento geológico. Su naturaleza puede estudiarse a partir de la propagación de ondas sísmicas en el interior terrestre y a través de las medidas de los múltiples momentos gravitacionales de las capas, obtenidas por un sinnúmero de satélites orbitales.

Las capas en las que tradicionalmente se divide la estructura terrestre son:

 

 

  • Corteza. Es la capa más superficial y tiene un espesor que varía entre los 12 km, en los océanos, hasta los 80 km en cratones (porciones más antiguas de los núcleos continentales). La corteza está compuesta por basalto en las cuencas oceánicas y por granito en los continentes.
  • Manto. Es una capa intermedia entre la corteza y el núcleo el cual llega hasta una profundidad de 2900 km. El manto está compuesto por peridotita.
  • Litosfera. Es la parte más superficial que se comporta de manera elástica. Tiene un espesor de 250 km y abarca a la corteza y la porción superior del manto.
  • Astenosfera. Es la porción del manto que se comporta de manera fluída.
  • Núcleo: Es la capa más profunda del planeta y tiene un espesor de 3475 km. Está compuesto de una aleación de hierro y níquel y es en esta parte donde se genera el campo magnético terrestre. Éste se subdivide a su vez en el núcleo interno, el cual es sólido, y el núcleo externo, el cual es líquido.

 

 

La tectónica de placas

La teoría de la tectónica de placas -descendiente de la teoría de la deriva continental de Wegener-dice que la corteza terrestre está hecha de fragmentos en forma de placas de distintos tamaños. Las placas se desplazan unas respecto a otras impulsadas por los movimientos de las capas de roca caliente y maleable que se encuentran en el interior del planeta.

 

Los desplazamientos, roces, choques y separaciones de las placas tectónicas les han permitido a los geólogos explicar muchos fenómenos geológicos que antes se creían independientes (los sismos, el volcanismo, la formación de montañas, el movimiento de los continentes…). Por eso se dice que esta teoría ha sido tan importante para las ciencias de la Tierra como el descubrimiento de la estructura del átomo para las ciencias físicas y la teoría de la evolución para las biológicas.

Las cordilleras meso-oceánicas y las fosas marinas son fronteras entre placas tectónicas. En las cordilleras las placas se separan y por la separación sale magma proveniente del interior del planeta. En las fosas, las placas chocan y una se hunde debajo de otra. En otras regiones una placa pasa rozando junto a otra. Ese es el caso de la falla geológica conocida como falla de San Andrés, que va desde el mar de Cortés hasta el norte de California. Cuando dos placas chocan y no hay hundimiento de una bajo la otra, la colisión arruga el terreno y se forman montañas.

La teoría de tectónica de placas fue propuesta por primera vez alrededor de 1965, pero la comunidad científica se resistió a aceptarla por completo durante varios años. Los científicos son gente muy precavida… quizá demasiado. Las hipótesis no pasan al rango de teorías aceptadas hasta que satisfacen las pruebas más rigurosas de consistencia, objetividad y concordancia con los datos de la observación. Los científicos son como los elefantes, que al caminar nunca ponen una pata en el suelo sin que la primera esté firmemente asentada. Sólo así se puede construir el conocimiento científico sobre las bases más sólidas.

Hoy en día la tectónica de placas está muy bien fundamentada y la comunidad científica la acepta con el mismo grado de certeza que la teoría de evolución por selección natural.

 

 

Placas tectónicas en México

 

Riesgo sísmico

 

Sismisidad

 

 

 

 

¿Qué es un sismo?

Un sismo o temblor es un movimiento vibratorio que se origina en el interior de la Tierra y se propaga por élla en todas direcciones en forma de ondas.

¿Qué es la sismología?

La sismología es la rama de la geofísica que estudia el fenómeno de los temblores que ocurren en nuestro planeta Tierra. Sus principales objetivos son: 1) el estudio de la propagación de las ondas sísmicas por el interior de la Tierra a fin de conocer su estructura interna, 2) el estudio de las causas que dan origen a los temblores y 3) la prevención de daños.
 

 

¿Por qué ocurren los temblores?

La causa de un temblor es la liberación súbita de energía dentro del interior de la Tierra por un reacomodo de ésta. Este reacomodo se lleva a cabo mediante el movimiento relativo entre placas tectónicas. Las zonas en donde se lleva a cabo este tipo de movimiento se conocen como fallas geológicas (la falla de San Andrés es un ejemplo) y a los temblores producidos se les conoce como sismos tectónicos. No obstante existen otras causas que también producen temblores. Ejemplo de ello son los producidos por el ascenso de magma hacia la superficie de la Tierra. Este tipo de sismos, denominados volcánicos, nos pueden servir de aviso de una posible erupción volcánica.

¿Cómo se mide el "tamaño" de un temblor?

En un principio el tamaño de un temblor se medía únicamente por los efectos y daños que éste producía en un lugar determinado, a lo que se conoce como intensidad del sismo. La escala de intensidad más utilizada es la de Mercalli modificada. Esta escala es útil para zonas en donde no existen instrumentos que registren los movimientos sísmicos (sismógrafos).

Actualmente se usa la magnitud, la cual permite clasificar a los sismos con base en la amplitud de onda máxima registrada por un sismógrafo. El concepto de magnitud de un temblor se fundamenta en que la amplitud de las ondas sísmicas es una medida de la energía liberada en el foco (origen del temblor). La magnitud es un parámetro que propuso Charles F. Richter en 1935 para clasificar los sismos del sur de California, pero que su uso se ha extendido a otras regiones del mundo.
 

 

Para medir un SISMO, se utilizan dos escalas: Richter y Mercalli

RICHTER: MAGNITUD = CAUSA

La Escala de Richter mide la magnitud de un sismo. A través de ella se puede conocer la energía liberada en el hipocentro o foco, que es aquella zona del interior de la tierra donde se inicia la fractura o ruptura de las rocas, la que se propaga mediante ondas sísmicas. Es una Escala Logarítmica, no existiendo limites inferior ni superior. De acuerdo a esta escala, un sismo tiene un único valor o grado Richter.

Es la medida cuantitativa del tamaño de un sismo en su fuente o foco. Está relacionada con la energía sísmica liberada durante el proceso de ruptura de rocas. Se calcula mediante una expresión matemática, cuyos datos se obtienen del análisis de los registros instrumentales. La magnitud se expresa en la escala de Richter.

El sismo más grande, registrado instrumentalmente en el mundo, alcanzó una magnitud de 9.5 Richter el 22 de mayo de 1960 en Chile.

MERCALLI: INTENSIDAD = EFECTO

Es la violencia con que se siente un sismo en diversos puntos de la zona afectada. La medición se realiza de acuerdo a la sensibilidad del movimiento en el caso de sismos menores y en el caso de sismos mayores, observando los efectos o daños producidos en las construcciones, objetos, terrenos y el impacto que provoca en las personas. El valor de la intensidad de un sismo en un cierto lugar, se determina de acuerdo a una escala previamente establecida.

A un mismo sismo, con un único grado Richter, se le pueden otorgar distintos grados en la Escala de Mercalli, de acuerdo a la percepción o efectos de ese movimiento en cada punto donde se ha percibido. Esto explica el por qué a un mismo sismo sensible, con un único grado Richter, se le otorgan distintos grados Mercalli en los distintos puntos geográficos donde se ha dejado sentir. (Se expresan en los números romanos del I al XII)

Por lo tanto, el uso de la Escala de Mercalli requiere:

  • Tener en cuenta los efectos que distorsionan la percepción de la intensidad (percepción personal), que depende del lugar en que uno se encuentra: altura, tipo de edificación, tipo de suelo, modalidad de construcción, entre otros factores.

  • Junto con tener presente lo anterior, al momento de precisar la Intensidad, se sugiere consultar a otras personas con qué intensidad percibieron el sismo. De preferencia no deben encontrarse en el mismo lugar.

Esta medición cualitativa es la que orienta directamente las acciones de protección civil frente a la ocurrencia de sismos mayores o destructores (terremotos).